Inseguridad emocional: Qué es, causas y cómo superarla
En este artículo vamos a ver las principales causas de la inseguridad emocional, qué síntomas presenta y, por último, algunos consejos que pueden ayudar a superarla. Se trata de una experiencia bastante común que puede aparecer en distintos momentos de la vida y afectar tanto a las relaciones personales como al bienestar emocional.
Antes de profundizar en sus causas y consecuencias, vamos a ver qué significa exactamente este término.
¿Qué es la inseguridad emocional?
En líneas generales, cuando hablamos de inseguridad emocional nos estamos refiriendo a un sentimiento de desconfianza permanente en uno mismo. Los pensamientos y emociones negativas que la acompañan pueden dificultar afrontar con normalidad situaciones cotidianas de la vida.
Para aclarar este concepto, veamos el siguiente caso:
Elena, de 25 años, es una persona amable y responsable. Acaba de terminar sus estudios y le ilusiona empezar a emprender su futuro profesional. Por su especialización académica, muy demandada en la actualidad, le han ofrecido diversas oportunidades de trabajo dentro y fuera de España. Tiene que tomar decisiones importantes para su vida laboral.
Es aquí donde Elena pone de manifiesto su inseguridad emocional: cada vez que tiene que tomar una decisión mantiene una duda constante sobre si será acertada o no. Le preocupa en exceso la opinión de los demás, teme ser criticada y se cuestiona continuamente si la decisión le beneficiará o perjudicará. Esa duda permanente acaba paralizándola, generándole frustración y malestar emocional.
Cuando la inseguridad emocional empieza a condicionar el día a día, contar con un acompañamiento profesional puede ayudar a comprender su origen y trabajarla de forma adecuada. En nuestro centro de psicología en Alicante abordamos este tipo de dificultades desde un enfoque cercano y personalizado.
Principales causas de la inseguridad emocional
Cuando analizamos las causas de la inseguridad emocional, es importante tener en cuenta dos consideraciones fundamentales.
En primer lugar, nuestro cerebro está programado para un aprendizaje constante a partir de las experiencias vitales. Desde que nacemos, aprendemos a adaptarnos al entorno.
En segundo lugar, la inseguridad emocional no guarda una relación directa con los rasgos de personalidad.
Estas consideraciones nos llevan a afirmar que las conductas asociadas a la inseguridad emocional son, en gran medida, el resultado de aprendizajes adquiridos a lo largo de la vida, y no un reflejo directo de la personalidad.
Entre las causas más habituales encontramos:
-Crecer en una familia desestructurada o con conflictos frecuentes.
-La sobreprotección parental, que dificulta el aprendizaje de la resolución de problemas de forma autónoma.
-Haber vivido experiencias traumáticas sin el apoyo necesario para gestionarlas.
-Un alto nivel de autoexigencia, asociando el progreso personal a la perfección.
-Dar más peso a los fracasos que a los logros y capacidades personales.
-Dificultades para gestionar la incertidumbre, con necesidad excesiva de control.
-Tendencia a querer controlar todas las situaciones.
¿Qué síntomas indican la inseguridad emocional?
Algunos de los síntomas más frecuentes son:
-Dependencia excesiva de los demás, uno de los rasgos más característicos.
-Miedo a las relaciones sociales, con tendencia al aislamiento y riesgo de fobia social.
-Pensamientos recurrentes relacionados con el miedo a hacer el ridículo al expresar opiniones.
-Ideas obsesivas sobre la posibilidad de ser juzgado o burlado por los demás.
-Baja autoestima.
-Síntomas de ansiedad y depresión.
-Perfeccionismo, como expresión de la insatisfacción constante.
-Rasgos como introversión o timidez, que pueden facilitar la inseguridad emocional aunque no son factores determinantes.
¿Cómo superar la inseguridad emocional?
Superar la inseguridad emocional es posible. Algunas claves que pueden ayudar en este proceso son:
-Tomar conciencia de las propias fortalezas.
-Evitar generalizar los fracasos y reconocer las situaciones que se han gestionado con éxito.
-Aprender de las personas que generan confianza, sin compararse ni depender de ellas.
-Fijarse de forma consciente en las experiencias satisfactorias del día a día.
-Aprender a gestionar las críticas sin interpretarlas como ataques personales.
-Permitirse conocer y experimentar cosas nuevas.
-Hablarse a uno mismo con respeto y amabilidad.
-Diferenciar responsabilidad de perfección, entendiendo que la perfección no existe.
-Distinguir entre miedos reales y miedos basados en suposiciones, que alimentan la inseguridad.
Para finalizar, te dejamos este vídeo del canal de YouTube “Aumentando Mi Autoestima”, donde se ofrecen más consejos prácticos para trabajar la inseguridad emocional.



